Alquiler de coches · 2026-06-28 · Equipo Alkilator
Cuando reservas un coche de alquiler, el precio de la tarifa raramente genera dudas: lo ves, lo comparas y lo decides. Donde aparecen los interrogantes es justo después, al leer las condiciones del seguro y la franquicia. ¿Qué cubre realmente el seguro básico? ¿Cuánto pagarías tú si hay un golpe? ¿Vale la pena añadir cobertura extra? Esta guía responde a esas preguntas de forma directa y sin tecnicismos.
Cualquier vehículo que circula por España —ya sea de tu propiedad o de alquiler— debe tener contratado el seguro de responsabilidad civil obligatorio. Esta cobertura paga los daños que el conductor cause a terceros: otros vehículos, personas o bienes. Como cliente, lo que importa saber es que este seguro cubre a las víctimas de un accidente que tú causes, no los daños del propio coche que alquilas.
La mayoría de empresas de alquiler incluyen también, dentro de la tarifa básica, un seguro de daños al vehículo propio (CDW, por sus siglas en inglés) que limita tu responsabilidad económica en caso de accidente. Sin embargo, esta cobertura no elimina tu responsabilidad: ahí entra en juego la franquicia.
La franquicia es el importe máximo que pagarás de tu bolsillo si el coche sufre daños mientras está a tu cargo, ya sea por un choque, un golpe en el aparcamiento o un rayazo. Por encima de esa cifra, el seguro del alquiler asume el coste; por debajo de ella, pagas tú íntegramente.
Por ejemplo: si la franquicia es de 800 € y el golpe cuesta 350 €, pagas tú los 350 €. Si el daño asciende a 1.500 €, pagas 800 € y el seguro cubre el resto. El importe de la franquicia varía según la empresa y el tipo de vehículo, pero es habitual que oscile entre 500 y 1.500 € en vehículos de turismo estándar.
Para garantizar el pago de la franquicia en caso de incidencia, la empresa retiene una fianza en tu tarjeta de crédito al recoger el vehículo. Esa retención no es un cobro: solo se hace efectiva si hay daños imputables al conductor. Si devuelves el coche en perfectas condiciones, se libera en unos días.
En el mostrador o durante la reserva online, es habitual que te propongan contratar coberturas adicionales. Las más comunes son:
No hay una respuesta única: depende del destino, de tus costumbres al volante y de si ya cuentas con alguna protección desde otro lado. En zonas de tráfico denso, destinos con carreteras secundarias estrechas o si prevés aparcar en calles concurridas, reducir la franquicia a cero puede ser una inversión tranquilizadora. En cambio, si eres un conductor con experiencia, el viaje es corto y el vehículo es compacto, la cobertura básica puede ser suficiente.
Algunas tarjetas de crédito —especialmente las de gama alta y las que incluyen beneficios de viaje— ofrecen cobertura de la franquicia del alquiler de coches. Si es tu caso, puedes evitar contratar el Super CDW y ahorrarte ese coste. Pero antes de confiar en ello, lee bien las condiciones: hay tarjetas que exigen pagar el alquiler con esa tarjeta, que tienen límites por incidente, que excluyen determinadas categorías de vehículo o que no operan en todos los países. Si tienes dudas, llama al servicio de atención al cliente de tu banco antes de salir.
Independientemente de las coberturas que hayas contratado, estos pasos te protegen ante posibles reclamaciones injustificadas al devolver el vehículo:
Con la documentación bien revisada y las fotos del estado inicial del vehículo, tienes argumentos sólidos frente a cualquier reclamación que no sea tuya. Es un paso que lleva menos de cinco minutos y puede ahorrarte problemas mayores a la vuelta.
En Alkilator el seguro básico y las condiciones de franquicia están siempre claros en la tarifa desde el momento de la reserva, sin añadidos que aparezcan en el mostrador. Consulta nuestros vehículos disponibles en /coches o escríbenos en /contacto si tienes alguna duda antes de reservar.